Desde el terremoto, el tsunami y la crisis nuclear de marzo de 2011, la prefectura de Fukushima se ha convertido en un potente ejemplo de superación. Entre los muchos sectores afectados, la agricultura y la producción de alimentos sufrieron importantes trastornos debido a los daños en infraestructuras, la contaminación radiactiva y sus consecuencias.

Ante este complejo panorama, agricultores, investigadores y autoridades locales de Fukushima han aunado esfuerzos para reconstruir los sectores agrícola, forestal y pesquero de la prefectura, y recuperar la confianza de los consumidores. Impulsada por un firme compromiso con la transparencia, la innovación y el orgullo por sus productos, Fukushima no solo está produciendo alimentos seguros y de alta calidad, sino que comparte también su historia con el mundo.

Esta es la historia de cómo la recuperación de estos sectores primarios ha sido clave en la revitalización de la prefectura y está generando nuevas esperanzas.

Del desastre a la evolución agrícola

Cuando la catástrofe golpeó el 11 de marzo, los sectores agrícola, forestal y pesquero de Fukushima sufrieron daños devastadores. El posterior desastre en la central nuclear Fukushima n.º 1 provocó reticencias a la compra o importación de productos de la prefectura, lo que paralizó rápidamente buena parte de su economía.

Poco a poco, sin embargo, la resiliente población de Fukushima comenzó a reconstruir sus vidas y sus medios de subsistencia. Al principio, los esfuerzos se centraron en la recuperación de las tierras de cultivo, la reparación de instalaciones y el inicio de proyectos de descontaminación. Para garantizar condiciones seguras de cultivo, se aplicaron técnicas de restauración del suelo como el volteo (inversión de las capas superficiales) y la retirada de la capa superficial. Se incorporó también potasio al terreno, ya que los cultivos como el arroz absorben una menor cantidad de isótopos de cesio cuando hay suficiente potasio en el suelo.

Si bien algunas zonas siguen siendo inaccesibles y continúan designadas como “de difícil retorno”, muchas otras han sido descontaminadas y se han levantado las órdenes de evacuación. Para este año, se ha reanudado la actividad agrícola en aproximadamente el 50 % de las tierras cultivables de las zonas anteriormente evacuadas.

La prefectura está también trabajando tanto con los agricultores que han regresado como con los recién llegados. El Centro de gestión agrícola y apoyo a la nueva agricultura de Fukushima, por ejemplo, ofrece asesoría sobre la elección de cultivos y conocimientos agrícolas. Para atraer a nuevos pobladores, incluso sin experiencia previa en el sector, el gobierno prefectural organiza jornadas informativas en Tokio y Fukushima. Otras iniciativas incluyen visitas de inmersión agrícola y programas cultivo experimental, junto con asesoramiento sobre ayudas económicas para la vivienda o maquinaria, ofrecido por cada municipio.

Entre otras medidas, la Escuela agrícola, dependiente de un centro tecnológico prefectural, está formando a la nueva generación de agricultores, mientras que se prevé inaugurar en el ejercicio fiscal 2025 un campo de formación en agricultura inteligente ayudarles a adquirir conocimientos modernos como el uso de drones en las labores agrícolas.

Sin embargo, la recuperación de Fukushima a través de sus sectores primarios no se limita a la restauración: es una evolución.

Un ejemplo de cooperación exitosa entre los distintos actores lo encontramos en la aldea de Iitate, en el distrito de Soma, conocida por el Abukuma mochi, una variedad de arroz glutinoso resistente al frío desarrollada en Fukushima. Toda la actividad agrícola cesó tras la evacuación de la aldea en 2011. Cuando se levantaron las órdenes de evacuación en la mayor parte del territorio en 2017, el número de hogares agrícolas se había reducido considerablemente.

Sin embargo, gracias a una asistencia coordinada, el cultivo de este arroz pasó de menos de 1 hectárea en 2022 a más de 9 hectáreas en 2024, asegurando así una oferta estable. Los agricultores, la cooperativa agrícola local y el gobierno prefectural colaboraron para impulsar la iniciativa, coordinando tecnología de producción, controles de calidad, canales de comercialización y actividades de promoción.

Recuperar la credibilidad

Fukushima ha realizado grandes esfuerzos por establecer uno de los sistemas de control de seguridad más estrictos del mundo para los productos primarios, liderado por el Centro de tecnología agrícola de Fukushima, gestionado por el gobierno prefectural.

El Centro de tecnología agrícola de Fukushima, situado en Koriyama, lidera los rigurosos controles de inspección de los productos agrícolas, forestales y pesqueros de la prefectura. | RYOICHI SHIMIZU
El Centro de tecnología agrícola de Fukushima, situado en Koriyama, lidera los rigurosos controles de inspección de los productos agrícolas, forestales y pesqueros de la prefectura. | RYOICHI SHIMIZU

“Para garantizar la seguridad de los productos primarios de Fukushima, se llevan a cabo múltiples rondas de inspección en diversas fases, desde la producción hasta la distribución y consumo, por parte de la prefectura, los municipios y otros organismos competentes”, afirma Eiji Kanno, director general del Departamento de promoción de la seguridad agrícola del centro. “En coordinación con las autoridades locales, los productores y los distribuidores, únicamente se comercializan aquellos productos que superan unos rigurosos estándares de seguridad”.

Kanno destaca que el límite permitido de cesio en los alimentos habituales, según la normativa japonesa de seguridad alimentaria, es de 100 becquerelios por kg, es decir, 10 veces más estricto que el estándar internacional del Codex Alimentarius, que establece un límite de 1000 Bq/kg.

En el ejercicio fiscal 2024, se inspeccionaron más de 500 tipos de productos en el Centro de tecnología agrícola mediante detectores de semiconductores de germanio. Con el fin de promover la transparencia y mantener la credibilidad de los datos, los resultados se comparten de inmediato con el gobierno nacional y otras autoridades, y se publican en el sitio web de la prefectura. El público puede presenciar las pruebas, pero es necesario reservar con antelación.

Desde el inicio de las pruebas en 2011, las autoridades han perfeccionado de forma continua el sistema, haciéndolo más eficaz y eficiente. Entre 2011 y marzo de 2025, se han analizado 288 724 muestras.

En 2017, se introdujo un sistema de gestión de muestras basado en códigos QR, lo que permitió mejorar tanto la velocidad como la precisión. Además, el centro participa de forma voluntaria en las pruebas de aptitud del Organismo Internacional de Energía Atómica con el fin de garantizar que sus datos y procedimientos cumplen los estándares internacionales. Este compromiso con la apertura de datos y la supervisión rigurosa respalda a los productores de productos primarios de toda la prefectura.

Un técnico escanea un código QR para registrar la información de una muestra en el Centro de tecnología agrícola de Fukushima. | RYOICHI SHIMIZU
Un técnico escanea un código QR para registrar la información de una muestra en el Centro de tecnología agrícola de Fukushima. | RYOICHI SHIMIZU

El dulce éxito de los melocotones

Entre las historias de éxito de Fukushima, los melocotones destacan como símbolo de orgullo. La prefectura es el segundo mayor productor de esta fruta en Japón y sus agricultores son reconocidos por su habilidad, innovaciones y su compromiso con la calidad.

La evolución del melocotón Akatsuki, variedad emblemática de Fukushima, refleja la perseverancia de sus agricultores. Desarrollado a través de investigaciones nacionales en la década de 1950, el melocotón Akatsuki es conocido por su jugosidad, dulzor y pulpa de fina textura.

Aunque inicialmente un grupo de 11 prefecturas abandonó los ensayos con esta variedad por el pequeño tamaño del fruto, los agricultores de Fukushima perseveraron, perfeccionando su tamaño durante décadas mediante cuidadosos métodos de cultivo. El resultado es un melocotón que no solo domina el mercado, sino que ha dado origen a nuevas variedades, convirtiéndose en la base de una larga temporada de cosecha en Fukushima: una auténtica “carrera del melocotón” que deleita a los amantes de la fruta desde julio hasta septiembre.

Los melocotones desempeñan también un papel clave en la proyección internacional de Fukushima como parte de la iniciativa Fukushima Pride, creada para mostrar el esfuerzo que realiza la prefectura para compartir sus productos primarios con los consumidores. Desde pescado y carne hasta productos frescos y flores, esta iniciativa se articula además con otras medidas para apoyar y promover la producción orientada a la exportación.

Tras las restricciones a la importación impuestas tras aquel 11 de marzo, las exportaciones agrícolas de Fukushima se desplomaron, reduciéndose a apenas 2.4 toneladas en 2012. Sin embargo, gracias a los continuos esfuerzos de numerosos actores y al levantamiento de dichas restricciones, las exportaciones lograron recuperarse poco a poco y superaron los niveles previos al desastre en 2017.

Los eventos de degustación y las visitas de compradores han contribuido a restablecer la confianza internacional y a abrir nuevos mercados. Por ejemplo, compradores tailandeses fueron invitados en 2012 a una visita técnica que abarcaba todas las etapas de la cadena de suministro, desde los huertos y centros de clasificación hasta los laboratorios de inspección y tiendas. Este proyecto demostró con éxito tanto la seguridad como la calidad de los productos de Fukushima, lo que se tradujo en nuevas oportunidades de exportación.

En 2024, las exportaciones agrícolas alcanzaron un máximo histórico de 898 toneladas, incluyendo 52 toneladas de melocotones. Con el objetivo de seguir aumentando la visibilidad de sus productos y ampliar aún más los canales de venta, la prefectura continuará promoviendo la seguridad y la calidad de sus productos a través de eventos de degustación, ventas por Internet y campañas publicitarias en redes sociales.

Contar la historia en la Expo 2025

Fukushima compartirá su historia de recuperación en un espacio expositivo propio en la Exposición Universal de Osaka el próximo 19 de julio. La Expo ofrece a la prefectura una valiosa plataforma para presentar ante el público nacional e internacional su trayectoria desde 2011, así como las innovaciones que están configurando su futuro.

Con esta ocasión, la prefectura busca también promover los atractivos turísticos regionales y sus productos locales, animando a más personas a visitar Fukushima en persona. Ofreciendo experiencias directas para ver, saborear y experimentar la prefectura de primera mano, se espera inspirar a nuevos visitantes de la región. El público podrá disfrutar de delicias estacionales, como los melocotones jugosos y llenos de sabor, y experimentar la alta calidad y seguridad de los productos de Fukushima.

El espacio expositivo de la prefectura estará dividido en tres zonas temáticas. La primera destaca los pasos hacia la reconstrucción, con una línea cronológica de los acontecimientos y logros más relevantes desde 2011, utilizando paneles y vídeos para mostrar su progreso.

La segunda zona, bajo el lema “Fukushima hoy y mañana”, pondrá el foco en programas turísticos y nuevas iniciativas, como el proyecto de una aeronave ligera construida por estudiantes del Instituto Técnico de Fukushima en colaboración con el piloto de carreras Yoshihide Muroya.

La tercera zona rendirá homenaje a la gastronomía y cultura de Fukushima, ofreciendo degustaciones de melocotones, actuaciones en directo y talleres participativos de artesanía.

Estas actividades se enmarcan dentro de la iniciativa Turismo de la esperanza, una propuesta única de la prefectura que brinda a los visitantes la oportunidad de ver realmente los lugares afectados por los sucesos de 2011 y aprender sobre los esfuerzos de recuperación y revitalización. Además, los participantes pueden escuchar directamente los testimonios de quienes han formado parte de ese proceso.

Más de 14 años después del desastre, los sectores primarios de Fukushima se han convertido en un potente símbolo de renovación. Con el respaldo de técnicas científicas que garantizan la transparencia, la seguridad y la calidad, la prefectura está formando ya a una nueva generación de agricultores y llevando productos de primer nivel a los mercados nacionales e internacionales. Detrás de cada melocotón o grano de arroz hay una historia de determinación. Visite Fukushima por usted mismo para descubrir su deliciosa gastronomía, así como la cordialidad de su gente y el inquebrantable espíritu que lo hacen posible.

Este artículo ha sido elaborado con la colaboración del gobierno prefectural de Fukushima.
Para más información sobre la seguridad de los productos de Fukushima, visite